Francia decidió cambiar la forma en que aborda el abandono animal: ahora incluye el cuidado de mascotas dentro del programa escolar obligatorio. Desde 2024, los niños aprenden en clase que los animales sienten dolor, estrés y bienestar, y que tener una mascota implica responsabilidad a largo plazo.
El programa comenzó con alumnos de 5 y 6 años, dentro de la educación moral y cívica. La idea es enseñar empatía desde chicos, no como algo “natural” que llega solo, sino como una habilidad que se aprende y se practica en la vida cotidiana.
En las clases no solo hablan de dar comida o pasear al perro, sino de entender límites, necesidades y diferencias entre animales. Según estudios citados por las autoridades, este tipo de educación mejora habilidades sociales y reduce conductas agresivas a futuro.
El cambio apunta a un problema concreto: Francia registra entre 100.000 y 200.000 abandonos de mascotas por año, uno de los números más altos de Europa. Cerca del 60% ocurre en verano, cuando muchas personas se van de vacaciones y dejan a sus animales.
En paralelo, el país endureció las penas: abandonar una mascota ahora se considera maltrato animal. La condena puede llegar hasta 3 años de prisión y multas de 45.000 euros, incluso si no hubo daño físico directo.
Además, quienes adopten una mascota deben firmar un certificado donde reconocen que conocen los costos, el tiempo y los cuidados que implica. También es obligatorio el microchip y el registro, para evitar que los dueños puedan desligarse fácilmente.
Aunque otros países también trabajan en educación sobre bienestar animal, Francia lo convirtió en obligatorio a nivel nacional. El mensaje es claro: tener una mascota no es algo temporal ni descartable, sino un compromiso que empieza con conciencia y puede enseñarse desde la #escuela.













