Como antesala de la inauguración de la exposición Edgardo Giménez. No habrá ninguno igual, el artista y la curadora de la muestra María José Herrera serán entrevistados por Marita García, curadora en jefe del Malba.
La conversación, que se llevará a cabo el próximo jueves 24 de agosto a las 18:00 horas en el museo (con transmisión en vivo a través de esta página y del canal de YouTube de Malba), versará sobre la trayectoria y el repertorio del artista, desplegado en la exposición en seis secciones donde animales rodeados de arcoiris, selvas y cuentos de hadas, se convierten en objetos de uso o de contemplación. Con ímpetu antológico, la muestra abarca más de sesenta años, incluyendo obras e instalaciones que hacen foco en su filosofía y activismo en pos de la “obra de arte total”.
Performance y apertura
La apertura de la exhibición, programada para las 19:00, contará con la intervención de «Vedette», drag queen, cantante y productora.
Vedette pertenece al equipo fundacional de la revista Draga Paliza y de la plataforma +Visibles y, en la actualidad, lleva adelante “Noche de Mostras”, ciclo dirigido a todo público con el espíritu de dar visibilidad a la cultura perfomática drag, incluyendo varias disciplinas que se desarrollan en el ambiente de la comunidad LGBTIQA+.
El ingreso a la performance y la inauguración es libre y gratuito.
«Edgardo Giménez. No habrá ninguno igual» – La exposición:
Una exposición antológica de Edgardo Giménez que abarca más de sesenta años de su producción artística, con cerca de 80 obras e instalaciones que hacen foco en su filosofía y activismo en pos de una “obra de arte total”.
Desde el título de la exposición asoma implacable el típico humor popular del polifacético Edgardo Giménez. Pintor, escultor, diseñador gráfico y de objetos, escenógrafo, creador de imagen y personajes, desde principios de los años 60 su arte fluye por todas esas disciplinas simultáneamente.
Moderno, informado e internacional, no obstante sus obras tienen una clara identidad de “arte argentino”, porque se nutren del folklore urbano, de sus mitos y personajes vernáculos. El repertorio de Giménez le habla a la imaginación y a la fantasía de todos desde nuestro país, en cuya idiosincrasia la parodia y la ironía ocupan un lugar central.
La exposición funciona como un film antológico donde cada escena refleja el tema, el estilo y las obsesiones de Giménez. Distintas escenografías de sus películas se reconstruyeron para dar marco a objetos, pinturas, esculturas y arquitectura. Cada espacio está dedicado a un concepto de su repertorio, relatos fantásticos donde Giménez muestra el lado más vital de la experiencia cotidiana.
El arte y las industrias culturales conviven armónicos, sin conflicto, en un artista que insiste en que el arte debe producir bienestar, alegría. La monumentalidad de la ópera y de su versión pop, la comedia musical, la desmesura decorativa y la fiesta son su modo de vivir en esa realidad paralela que el arte ofrece a la naturaleza. “Todo material es bueno para comunicar una idea estética”, piensa Giménez.
Edgardo Giménez
Santa Fe, 1942. Artista autodidacta, comenzó trabajando en gráfica publicitaria y en 1964 hizo su primera exposición individual. Desarrolló su carrera entre la pintura, la escultura, el diseño (objetos, textil, indumentaria), la escenografía, la instalación, la arquitectura, el interiorismo y la edición de libros de arte. En Buenos Aires, formó la compañía La Siempreviva junto con Marilú Marini, Dalila Puzzovio, Miguel Ángel Rondano y Carlos Squirru, con quienes organizó Microsucesos, una experiencia que anticipó los happenings. Fue activo participante de las exposiciones del Di Tella y co-creador junto a Jorge Romero Brest de Fuera de Caja. Arte para consumir. Para el cine realizó la escenografía de las primeras películas pop: Psexoanálisis, 1968, y Los neuróticos, 1971. Fue diseñador de la imagen gráfica del Teatro General San Martín (1980-1982) y del Teatro Colón. Realizó exposiciones retrospectivas en el MAMBA (1987), en el MNBA (1997) y en el Museo de Arte de Tigre (2018). Desde mediados de los noventa, su obra estuvo presente en todas las exposiciones antológicas sobre los años sesenta en nuestro país y el exterior. Su libro Romero Brest: el arte como provocación es un testimonio gráfico y crítico de referencia internacional. Poseen su obra colecciones argentinas y del exterior, como el MoMA y el Metropolitan Museum de Nueva York, y el Museo de Artes Decorativas de París, entre otros.













