El 12 de noviembre es el Día Mundial contra la Neumonía, una enfermedad que causa estragos en varias partes del mundo, sobre todo en la población infantil.
Como nos alertan las cifras, es la enfermedad infecciosa que más muertes provoca en la infancia y, sin embargo, hasta no hace mucho tiempo, ha estado casi oculta. Sus síntomas se escondían entre otras alteraciones menos graves (resfriado) o a las que se aplican otros tratamientos (malaria).
A pesar de su gravedad, apenas recibe el 2% de la inversión destinada a salud pública a nivel global.
Su nivel de mortalidad es tan alto, porque en la mayoría de las ocasiones se le considera un resfriado común o en el peor de los casos, malaria, pero lo cierto es, que cuando por fin es diagnosticado de forma correcta ya es demasiado tarde.
En estos últimos 3 años la pandemia de COVID19 ha aumentado dramáticamente la mortalidad mundial por neumonía estimándose que el exceso de muertes durante los años 2020 y 2021 (diferencia entre total de muertes y la mortalidad esperada para este bienio) fue de aproximadamente 15 millones.
La neumonía, también conocida como pulmonía, es una enfermedad que provoca la inflamación de los pulmones por la presencia de una infección producida por virus o bacterias.
Con los equipos adecuados, principalmente placas torácicas o radiografías se puede detectar a tiempo y detener por completo con el suministro de un antibiótico. Es más, se ha comprobado que si la enfermedad se diagnostica a tiempo, reduce su mortalidad en un 42% en los niños de 2 años o menos.
El problema con la neumonía, es que en muchos países en desarrollo no se cuenta con las políticas públicas, ni el nivel de inversión adecuado para diagnosticar y tratar la enfermedad. Es solo cuando el niño no responde al tratamiento que los médicos se dan cuenta de que están ante la presencia de la neumonía y para entonces es demasiado tarde.
¿Cuál es el propósito de este Día de la Neumonía?
El principal objetivo de este día es sensibilizar a las personas, para que puedan detectar la enfermedad a tiempo, pero también busca que las naciones tomen previsiones por medio de jornadas de vacunación, inversión en equipos y compra de medicamentos que ayuden con el tratamiento, sobre todo en niños y adultos mayores, que son los dos tipos de poblaciones que corren más riesgo al contraer el virus.
Es importante estar atentos a síntomas como fiebre alta, tos y taquipnea, y en el caso de lactantes al rechazo del alimento, alteración del estado de conciencia, hipotermia, apneas o convulsiones; para llegar a un diagnóstico precoz y a la implementación del tratamiento adecuado.
Hay que remarcar que pueden ser prevenidas con inmunizaciones como la vacuna contra el Neumococo, Haemophilus, gripe, tos convulsa, COVID etc; por lo que es primordial tener a la población con su calendario de vacunación al día. También es importante promover la lactancia materna y el ambiente libre de humo de tabaco.
Fuente: Díainternacionalde.com – UNICEF -Comité Nacional de Neumonología de la Sociedad Argentina de Pediatría
Foto: UNICEF













