La reforma jubilatoria impulsada por Javier Milei busca transformar el sistema previsional argentino hacia uno de capitalización individual, elevando progresivamente la edad de retiro a 70 años para ambos géneros entre 2027 y 2030.
Esta reestructuración incluye cambios en la movilidad para seguir la inflación, la eliminación de regímenes especiales y el posible incentivo a sistemas privados, priorizando el equilibrio fiscal sobre el gasto previsional. Elevación progresiva a 70 años para mujeres y varones a partir de 2027, igualando el parámetro.
Movilidad Previsional: Implementación de ajustes por inflación a través de decretos (DNU), derogando fórmulas anteriores.
Cambio de sistema: Intención de pasar del sistema solidario de reparto a un modelo de capitalización individual, similar a las AFJP, incentivando la compra de bonos de longevidad.
Regímenes especiales: Eliminación o revisión de regímenes de insalubridad y jubilaciones anticipadas.
Posible exigencia de 25 años de aportes para acceder al 70% del haber.
A inicios de 2026, el enfoque sigue siendo el saneamiento de las cuentas públicas a través de la reducción del déficit previsional, lo que genera debate sobre la sostenibilidad y la edad de retiro.













