os partos por cesárea están impulsando una condición mortal que pone en riesgo la vida de millones de mujeres.
El Espectro de Placenta Accreta surge, según Comunidad Biológica, cuando la placenta invade peligrosamente el tejido de cicatrices uterinas previas.
Datos científicos recientes confirman que el 85% de estos casos ocurre tras una cesárea anterior.
La situación es crítica: las pacientes sufren hemorragias severas, perdiendo un promedio de cuatro litros de sangre en minutos.
Para detener este sangrado incontrolable, los cirujanos se ven obligados a retirar el útero en el 65% de los casos.
Esta urgencia médica también afecta a los recién nacidos, provocando partos prematuros en más de la mitad de los embarazos.













