Tras haberse realizado la tradicional movilización del 8 de marzo en conmemoración y reivindicación por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se hace preciso destacar el informe en perspectiva económica del Centro de Economía Política Argentina.
En este contexto, cabe destacar que la movilización llevada a cabo el pasado el viernes 8 de marzo hizo notar una vez más la fuerza movilizadora de distintas agrupaciones y articulaciones feministas nucleadas en distintos espacios como la cultura, la docencia, estudiantes, trabajadoras de diversos sectores, organizaciones de derechos humanos y sindicatos, entre otras, han colmado las calles de la ciudad y otros puntos del país, denunciando lo que se considera un ataque al sistema de derechos protectorios de la mujer, luego de los anuncios y acciones directas por parte del Poder Ejecutivo Nacional que afectan directamente a los regímenes especiales.
En este sentido, el Observatorio de Género del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) ha publicado un informe con algunas consideraciones sobre el 8M y la perspectiva económica.
Lo que propone el informe, es construir datos que reflejen las desigualdades económicas que atraviesan las mujeres y diversidades con respecto a los varones y presenta el punto de partida del gobierno de Javier Milei en materia de brechas de género. En esta linea, el objetivo es aportar datos que clarifiquen la cuestión ante un presidente que niega la existencia misma de las desigualdades: “Si las mujeres ganaran menos que los hombres, las empresas estarían llenas de empleadas” (Milei, 1 de octubre de 2023).
De este modo, discutir las políticas propuestas por Javier Milei desde el feminismo no es sólo discutir la desjerarquización en materia institucional sino poner en cuestión el modelo económico y los efectos que genera en los sectores más postergados, en los que las mujeres y diversidades se encuentran sobrerrepresentadas.
El informe del CEPA, se basó en los siguientes ejes:
Brechas de género 2023
La situación inicial del nuevo gobierno se puede resumir en 6 brechas clave, cuya existencia es negada desde el Poder Ejecutivo Nacional:
- La tasa de actividad de las mujeres es 18,4 puntos porcentuales menor a la de los varones.
- La tasa de desocupación de los varones es 1 punto menor a la de las mujeres.
- La informalidad laboral es 2,9 puntos porcentuales mayor en mujeres que en varones.
- Los ingresos de los varones son entre 22,6 y 26,4% mayor que los ingresos de las mujeres; esta brecha se reduce al 15,7% entre asalariadas/os formales. Esto genera una sobrerrepresentación de las mujeres en la pobreza: son el 63% de las personas con menores ingresos.
- La raíz de la desigualdad en el mercado de trabajo se encuentra en el hogar: las mujeres destinan 3 horas más por día al trabajo no remunerado que los varones.
- La contracara de la feminización de la pobreza es la masculinización de la riqueza: el 63% del sector de mayores ingresos son varones. Así, las mujeres están subrepresentadas en el pago de impuestos progresivos: son el 34,4% de quienes tributan bienes personales y el 30,1% de quienes pagan impuesto a las ganancias. Esto implica una enorme brecha patrimonial.
Estas desigualdades van a tender a profundizarse con las políticas llevadas adelante por el gobierno de Javier Milei:
En materia presupuestaria, el nuevo gobierno llevó adelante la prórroga del Presupuesto 2023, que en un contexto de inflación sumamente elevada, constituye una licuación del gasto del Estado. Así, todas las políticas que el año pasado estaban etiquetadas como PPG (Presupuesto con Perspectiva de Género), esto es, políticas que contribuyen a reducir las desigualdades de género, están mostrando reducciones muy importantes en términos reales. La ejecución de la AUH por ejemplo cayó 53% con respecto al año pasado, el Potenciar Trabajo se redujo un 70% y las políticas alimentarias se derrumbaron un 50%.
El modelo económico instaurado a partir del 10 de diciembre, centrado en una licuación de los ingresos y los ahorros, un parate de la actividad económica y una desregulación de la economía afecta seriamente la vida de las mujeres y diversidades:
Los bienes y servicios que aumentaron por encima de la inflación general son aquellos especialmente sensibles en los consumos de las mujeres: los alimentos, la salud y el transporte. Así, las canastas alimentaria y total -que determinan la línea de indigencia y pobreza respectivamente- aumentaron también por encima del nivel general de precios, afectando los ingresos de las mujeres, que como señalamos, están sobrerrepresentadas en la pobreza. Mientras que la inflación general fue del 70% acumulado, la canasta básica total subió 73% y la canasta alimentaria 78%.
Los puestos de trabajo en casas particulares se redujeron sensiblemente en los últimos meses y las perspectivas hacia adelante tienden a empeorar puesto que ante las crisis, las familias suelen recortar en este rubro. Este sector está sumamente feminizado: el 96,7% son mujeres, y sus ingresos han perdido 30 puntos de poder adquisitivo en los últimos tres meses (valor hora vs inflación).
Otro sector sumamente feminizado es el docente: el 77% del personal de nivel inicial, primario y secundario son mujeres, y sufrieron un recorte de salarios en términos nominales con la eliminación del FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente), que representaba en promedio el 12% del sueldo.
Las jubilaciones mínimas, que cobran mayormente las mujeres -que en un 78% accedieron vía moratoria y por ende cobran el haber mínimo- sufrieron una pérdida del poder adquisitivo de 20 puntos en 3 meses.
El 63% de quienes cobran el programa Potenciar Trabajo son mujeres. El poder adquisitivo del mismo cayó prácticamente a la mitad a marzo de este año.
El programa Acompañar, que perciben las mujeres y diversidades en contextos de violencia de género, perdió un 30% de su poder adquisitivo desde la asunción de Javier Milei, a la par que se detuvieron las altas, con lo cual el programa tendería a desaparecer.
Desde su asunción, el gobierno desjerarquizó las políticas de género (cuya expresión máxima fue reducir el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad en una Subsecretaría), prohibió el lenguaje inclusivo, se propuso cerrar el INADI y emprendió un ataque sistemático contra el movimiento feminista. Buscan avanzar contra el derecho al aborto, pero mientras tanto avanzan contra los ingresos y la calidad de vida a través de un plan económico que tiene como objetivo una transferencia brutal de ingresos desde los sectores de menores ingresos, en los que como dijimos están sobrerrepresentadas las mujeres, hacia los sectores más concentrados, en los que prevalecen los varones.
Conclusiones:
Dadas las desigualdades de carácter estructural que se han analizado, el CEPA entiende que es preciso que el Estado asuma un rol activo en la implementación de políticas públicas para el abordaje de las profundas asimetrías de género. Sin embargo, el contexto actual nos muestra un desmantelamiento de las políticas públicas con perspectiva de género y una afrenta contra la institucionalidad que se construyó en los últimos años. El punto de partida de esta avanzada contra la lucha del movimiento feminista radica en la negación misma de las desigualdades existentes, sobre las cuales hemos profundizado en los apartados anteriores.
«A diferencia de nuestros últimos informes, en los cuales nos propusimos año a año relevar las políticas nuevas implementadas y mostrar los avances, hoy estamos ante un retroceso, tanto a nivel nacional como subnacional. El primer retroceso sobre el cual vamos a adentrarnos se vincula con el Presupuesto con Perspectiva de Género (PPG)», señala el informe del CEPA.
Presupuesto “2024”
Para el ejercicio 2024, el Congreso de la Nación, a pedido del presidente electo Javier Milei, no discutió ni aprobó el proyecto de Ley de Presupuesto de la Administración Nacional enviado oportunamente por el Poder Ejecutivo. En consecuencia, al aplicarse la Ley 24.156, quedó establecida la prórroga del que estuvo en vigencia en 2023.
La primera consecuencia de la prórroga, debido al ritmo inflacionario, es la caída de todas las partidas presupuestarias en términos reales.
Un total de 20 programas están etiquetados como parte del Presupuesto con Perspectiva de Género (en adelante PPG). Para 2024, la cantidad es considerablemente menor que en 2023, cuando se habían etiquetado 42 programas.
Las etiquetas que se eliminaron pertenecían principalmente al Ministerio de Salud, donde radican políticas públicas relacionadas con el VIH y las Infecciones de Transmisión Sexual, el desarrollo de la Salud Sexual, la prevención del embarazo adolescente o el Programa 1000 días. Al no ser identificadas como parte del PPG, no fueron incorporadas al análisis.
Este trabajo fue realizado en el marco del Observatorio de Género del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). Autoras: Amy Paladín, Aldana Denis, Carolina Berardi, Dolores Castellá, Florentina Martoccia, Lucila Rivolta, Julia Rigueiro, Julia Strada, Romina Figuerola (Marzo de 2024).
Fuente directa: CEPA.













