En el día de ayer, el gobierno nacional dispuso un fuerte recorte y desfinanciamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).
La medida fue adoptada mediante Resolución 16/2024 (publicada en el Boletín Oficial) y lleva la firma presidente del instituto del cine, Carlos Luis Pirovano.
De este modo, el Gobierno nacional dispuso un drástico recorte y desfinanciamiento del INCAA, una decisión que suscitó el inmediato rechazo de distintas personalidades de la cultura que hablaron de “saña” por parte de la gestión de Javier Milei.
Según se informó oficialmente en la noche del lunes, la Secretaría de Cultura –que depende del Ministerio de Capital Humano– “cumpliendo con el mandato de auditar y recortar, encomendado por el presidente Javier Milei, ha iniciado un proceso de reordenamiento” del Incaa.
El gobierno informó que se encontró en el organismo “una situación económica delicada, con un déficit de 4 millones de dólares, una parte financiados por el Tesoro Nacional y la otra pospuesta y a pagar por la actual administración” y dijo que “es falso que el Incaa se autofinancia”.
Entre las medidas adoptadas, se resolvió una reducción drástica de los gastos del Instituto, suspendiendo las transferencias a las provincias, viajes al exterior, financiación de festivales, pago de horas extras, contratación de telefonía móvil y viáticos.
Además, con el objetivo de reducir los 8 millones de dólares destinados a salarios del personal, no se renovará ningún contrato de locación de obra con vencimiento del 31 de marzo.
“Nuestro compromiso con el déficit 0% es innegociable. Se terminaron los años en los que se financiaban festivales de cine con el hambre de miles de chicos”, concluye el comunicado oficial.
Las reacciones no se hicieron esperar y desde diversos sectores, salieron a rechazar estas medidas. Entre las voces que repudiaron las medidas que tienden al desfinanciamiento del instituto del cine, se oyeron la de legisladores del arco político opositor, escritores, cineastas, actrices y actores y otras personalidades de la cultura.
Desde el Gobierno, el subsecretario de Prensa, Javier Lanari, defendió la medida adoptada y recordó fue una promesa de la campaña electoral: “La motosierra en el Incaa marca el fin del cine y los documentales militantes. Se terminó la propaganda partidaria con fondos de la gente. Otra promesa de campaña cumplida”, sostuvo.
Con información de los Trabajadores de la Agencia Nacional de Noticias Télam – Somos Télam.













