Sobra la pasión futbolera en la Argentina. ¿Y si esta vez todo ese aliento va para la Selección de mujeres?
La invitación más explícita la hizo Lionel Messi hace apenas algunos días. Posó con la camiseta de la Selección Argentina de mujeres que competirán en la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2023.
Hay un detalle potente en la foto que se viralizó: aunque el capitán del equipo de varones -y flamante Campeón del Mundo- podría haberse puesto la celeste y blanca que está acostumbrado a usar y que también usarán las mujeres de la Selección, se puso la camiseta alternativa del equipo, la que sólo les pertenece a ellas. La que únicamente remite al equipo de mujeres y las identifica sin que nadie las pueda confundir con ningún otro plantel.
La casaca es sobre todo negra, pero encima de esa base hay algo así como pinceladas naranjas, otras verdes, y algunas azules y celestes. Es que la camiseta, a través de esos detalles, se propone remitir a las montañas norteñas de la Argentina, a sus bosques, y también a sus ríos, cataratas y glaciares casi australes. Algo así como intentar condensar en ese pedacito de tela un país al que, por gigante, le entran todos los climas y todos los paisajes en el mapa, que es una forma de decir “vengan que metidos en esta camiseta entramos todos”. Todo eso tiene detrás la indumentaria alternativa que las mujeres de la Selección llevan en el equipaje con el que llegaron al certamen de Australia y Nueva Zelanda.
Pero volvamos a la foto de Messi, y sobre todo a su gesto: el de, literal y metafóricamente, ponerse la camiseta. En Argentina, “ponerse la camiseta” quiere decir identificarse, apropiarse de un lugar, de un equipo. Algo así como afiliar el corazón a alguna cosa en la que se quiera creer. Entonces, Messi se pone la camiseta e invita a que lo veas y digas “¿y por qué yo no?”.
¿Y por qué no? ¿Por qué no probarse la camiseta a ver si ahora, definitivamente, nos terminamos de enamorar de la Selección de mujeres?
Algunas instrucciones para ponerse la camiseta (la que cada quien prefiera, albiceleste clásica o negra y novedosa):
– Agregar al calendario un recordatorio con los horarios de los partidos que jugará Argentina en el certamen.
– Aceptar que los horarios para mirar los partidos pueden ser exigentes porque se disputan del otro lado del mundo, aunque cualquiera que se haya enamorado sabe que durante los primeros meses del romance nada se parece al sacrificio y todo se parece a la aventura.
– Prestar atención a las noticias, los videos, los memes, los reels y todo lo que circule sobre la Selección. El amor también está en los detalles, y no hay nada más lindo que, de repente y sin saber bien cómo, darte cuenta de que sabés qué número usa en la espalda cada integrante del plantel.
– Visitar las plazas de tu barrio: vas a encontrar a algunas nenas o a algunos nenes cambiando figuritas del álbum que, jugadora por jugadora, acompaña esta edición de la Copa Mundial Femenina. No vamos a exagerar: el furor desbordado que hubo alrededor del álbum de varones es todavía irreproducible por el de mujeres. Pero lo que se ve en algunas plazas y a la salida de las escuelas no pasaba en 2019, cuando la Copa Mundial Femenina se disputó en Francia: el ida y vuelta de “figus” es palpable. Algo nuevo está pasando: ¿love is in the air?
– Construir un ritual alrededor de cada partido: no importa si repetís la ropa o el rincón del sillón que elegís para sentarte para aferrarte a una cábala, tampoco importa si tu ritual es preparar algún manjar casero que acompañe la ansiedad de los 90 minutos, o si decidís reunirte con amigas y amigos para ver a la Selección. Lo que importa es no perder de vista que, en el momento de mirar el partido, ninguna otra cosa está por encima de esas veintidós mujeres que van y vienen por la cancha, sobre todo de tus once favoritas.
– Ilusionarte. No hay nada más lindo que descubrir que a tu vida acaba de llegar alguna cosa que puede hacerte enteramente feliz.
“Ahora nos volvimos a ilusionar”, dice la canción con la que la hinchada argentina alentó a Messi y a todos sus compañeros en la Copa Mundial de la FIFA que se jugó en Qatar. ¿Y si lo que toca en Australia y Nueva Zelanda es algo así como “ahora nos vamos a enamorar”?
Messi ya tiene la camiseta puesta. ¿Qué vas a hacer con su invitación?.
Fuente consultadas: FIFA
Fotografías: AFA y Adidas Argentina.













