El comienzo de la copa mundial de fútbol femenino de la FIFA, inaugurada el pasado jueves 20 de julio con gran expectativa, no solo por lo deportivo, sino por sus diversas aristas en lo que refiere a los derechos de las mujeres. En este sentido, ONU Mujeres y la FIFA colaborarán durante el Mundial femenino de fútbol de Australia y Nueva Zelanda para promover la igualdad de género y contra la violencia machista.
Durante el torneo, la FIFA y ONU Mujeres lanzarán una campaña para promover la igualdad de género, poner fin a la violencia contra las mujeres y combatir la enorme brecha salarial y las peores condiciones de juego a las que se enfrentan las jugadoras de fútbol en todo el mundo.
Durante los partidos se podrán ver mensajes en los brazaletes de las capitanas de los equipos, tableros led a los lados de la cancha, banderas, proyectados en pantallas gigantes en los estadios y a través de las redes sociales.
Se espera que el torneo sea visto por más de dos mil millones de personas, la audiencia más grande en la historia para deporte femenino, lo que, según ONU Mujeres, “supone una oportunidad para celebrar las conquistas de las mujeres en el deporte y avanzar en la igualdad, tanto en el fútbol femenino como en otros aspectos de la agenda”.
Ambas organizaciones unirán sus esfuerzos para promover la campaña El fútbol une al mundo durante el torneo, que tendrá lugar en Australia y Nueva Zelandia hasta el 20 de agosto. Se trata de celebrar los logros de los equipos y las jugadoras, hacer avanzar la igualdad de género en el fútbol y prevenir el abuso y la discriminación dentro y fuera del campo.
A través de la campaña se harán dos llamamientos:
Unidos por la igualdad de género: para hacer realidad la igualdad como derecho humano fundamental y como elemento crítico para un mundo pacífico y sostenible
Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres: una llamada para acabar con la violencia contra las mujeres y las niñas, la violación de los derechos humanos más generalizada en todo el mundo
Según las organizaciones, las jugadoras siguen enfrentándose a una enorme brecha salarial, menos patrocinios, menos tiempo en antena, condiciones de juego desiguales, y en general, tienen menos oportunidades profesionales a nivel global. Cuando las futbolistas tienen éxito, a menudo tienen que hacer frente a abusos en línea y en el mundo real.
“Las mujeres que compiten en esta Copa del Mundo son modelos a seguir para todas las niñas de este planeta”, dijo la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous. “Al mismo tiempo, este torneo es un recordatorio de que hay demasiadas mujeres y niñas que están excluidas del mundo del deporte, y que incluso aquellas que participan experimentan con demasiada frecuencia un trato discriminatorio e, incluso, en algunos casos, abuso”.
Fotografía: Estadio Rectangular de Melbourne – ONU Mujeres.













