En el Polo Científico Tecnológico, se realizó ayer el anuncio de aprobación del uso de la primera vacuna desarrollada íntegramente en Argentina como refuerzo contra la COVID-19 “ARVAC Cecilia Grierson.
Encabezaron el encuentro el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; la Ministra de Salud, Carla Vizzotti; la líder del proyecto ARVAC e investigadora de la UNSAM y del CONICET, Juliana Cassataro; la Presidenta del CONICET, Ana Franchi; el Presidente de la Agencia I+D+i, Fernando Peirano; el Rector de la UNSAM, Carlos Greco; el Administrador Nacional de ANMAT, Manuel Limeres, y el titular del Laboratorio Cassará, Jorge Cassará.
En sus palabras, Filmus felicitó a todos los equipos de trabajo involucrados de todas las instituciones participantes y destacó que “se trata de un día histórico, de un hito para la ciencia y la tecnología argentina luego de tres años muy duros, de mucha inversión pública y de mucha articulación pública y privada. Es la primera vez que Argentina tiene un desarrollo íntegramente propio en vacunas que no solo va a abastecer al mercado local si no que se va a exportar”.
Por su parte, la ministra Vizzotti expresó que “se trata de un día histórico. La vacuna representa la posibilidad de tener una herramienta segura, eficaz y de calidad” y remarcó el trabajo de “nuestros investigadores e investigadoras, la importancia del CONICET y el sostén de la Universidad Pública, el compromiso de las provincias, la pasión con la que se hizo el reclutamiento de voluntarios y voluntarias que confían en nuestra investigación y en las vacunas, el Estado presente y la decisión política de un Gobierno para articular con todos los ministerios”.
A su turno, Juliana Cassataro remarcó que la ARVAC Cecilia Grierson “tuvo desde el inicio del proyecto un fuerte apoyo y financiamiento del Ministerio de Ciencia y de la Agencia I+D+i. Rápidamente se acopló el Laboratorio Cassará.
La vacuna ARVAC Cecilia Grierson nació en un laboratorio de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), liderado por la investigadora Juliana Cassataro, junto al CONICET primero y luego con la incorporación de la Fundación Pablo Cassará y el Laboratorio Cassará. La vacuna fue el primer proyecto seleccionado del llamado realizado por la Agencia I+D+i en el marco de la Unidad Coronavirus que integra junto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y el CONICET.
Este desarrollo fue posible a partir de un consorcio público-privado que contó con más de 600 científicos y profesionales, 25 instituciones y 2.094 personas voluntarias.
La seguridad de la primera vacuna argentina contra COVID-19
Durante la fase 1 se probó la vacuna en 80 personas. La fase 2/3 tiene dos etapas. En la primera se administró la vacuna a 232 personas en dos centros de la Ciudad de Buenos Aires (CABA): CEMIC y Clinical Pharma. Esa etapa comenzó en enero de 2023. En la etapa 2 de esta fase se aplicó la fórmula de ARVAC a 1.782 voluntarios en 10 centros distribuidos en cuatro provincias argentinas y en la Ciudad de Buenos Aires. En total fueron 2.094 voluntarias y voluntarios de distintas localidades del país.
Luego del éxito de los ensayos clínicos la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó el uso de la primera vacuna desarrollada íntegramente en Argentina como refuerzo contra la COVID-19: la vacuna argentina ARVAC Cecilia Grierson.
Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.













