¿Sabías que la iglesia de San Ignacio de Loyola es la más antigua en Buenos Aires?
Se ubica en pleno Casco Històrico y los jesuitas la construyeron en 1675, se consagró en 1734 y fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942.
La primera construcción era de adobe y tenía techos de caña, y estaba ubicada en lo que ahora es la Plaza de Mayo.
Sin embargo, por motivos de seguridad, los jesuitas se mudaron a la zona delimitada por las calles Perú, Bolívar, Alsina y Moreno, conocida como la “Manzana de las Luces”. Este terreno fue donado por una mujer que, al quedarse viuda y sin hijos, solo pidió ser sepultada allí.
A partir de 1710, siguiendo los planos del arquitecto jesuita Juan Krauss, se empezó a construir la obra actual. El diseño contemplaba renovar la fachada en el estilo barroco tardío alemán, y contaba con dos torres: la torre sur es la parte más antigua que se conserva de la ciudad.
Un dato curioso es que la fachada refleja varios períodos de construcción. Fue levantada con cal y ladrillos cocidos en su propio horno, en la misma manzana.
Este templo ha sido testigo de diversos acontecimientos históricos: las invasiones inglesas en 1806. Tambièn la revuelta de las Trenzas en 1811. Por otro lado, el Cabildo Abierto en 1820. Además, funcionó como catedral interina entre 1775 y 1791.
Junto a la iglesia, en la calle Bolívar, los jesuitas levantaron el Colegio San Ignacio o Colegio Grande. Hoy en día, se puede visitar el viejo claustro del colegio y una parte de los túneles que lo cruzan bajo tierra.













