El 6 de septiembre se ha dado inicio al 78º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde los líderes mundiales se reúnen para debatir asuntos, desafíos y soluciones de interés global, tales como la acción climática, los objetivos de desarrollo sostenible, la salud y el futuro de las instituciones internacionales.
La sede de la ONU en Nueva York es el centro de atención mundial de presidentes, monarcas, primeros ministros y jefes de Estado de sus 193 Estados miembros.
Entre 5 de los principales ejes de la 78º GONAU, el cambio climático representa un desafío inclaudicable. El carbón, el petróleo y el gas siguen representando el 75% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, que siguen alimentando la crisis climática. La Cumbre que se celebra por estos días en Nueva York debe marcar el camino para reducir nuestra dependencia de esos recursos naturales.
Cambio climático y medioambiente.
La carrera para proteger el planeta está a punto de acelerarse a medida que los líderes mundiales, los gigantes de los negocios y los expertos se reúnen en la Cumbre sobre la Ambición Climática.
Casi todos los indicadores para lograr mantener la temperatura media de la Tierra por debajo de los 1,5 grados, tal y como se aprobó en el Acuerdo de París, están desviados del camino o van en la dirección contraria.
Los fenómenos meteorológicos extremos están desplazando a millones de personas, el mundo se está sobrecalentando y los incendios forestales fuera de control siguen causando muerte y destrucción, desde Canadá hasta las islas griegas, la península ibérica o el mismo ártico.
El carbón, el petróleo y el gas siguen representando el 75% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, que siguen alimentando la crisis climática.
Aunque los daños por la crisis climática ya son extensos y las emisiones de gases de efecto invernadero permanecen en niveles récord, el cambio es posible.
La 78º GONAU. Cumbre sobre la Ambición Climática.
Ha habido muchas reuniones sobre el clima, pero esta es única, ya que representa un hito político crucial: los 193 Estados miembros de la ONU se reunirán para demostrar la voluntad colectiva mundial de un mundo más justo, más verde y limpio para todos.
«La era del calentamiento global ha terminado; ha llegado la era de la ebullición global», dijo el Secretario General de la ONU, António Guterres, recientemente. «El aire es irrespirable, el calor es insoportable, y el nivel de ganancias que se obtiene de los combustibles fósiles y la inacción climática son inaceptables. Los líderes deben liderar. No más vacilaciones. No más excusas. No más esperar a que otros actúen primero. Sencillamente, ya no hay tiempo para eso».
Tomar el pulso al mundo
La Agenda 2030 es una promesa, no una garantía. A mitad de camino desde que se lanzó, en 2015, esa promesa está en grave peligro. Su progreso enfrenta el impacto combinado de los desastres climáticos, los conflictos, la recesión económica y las secuelas del COVID-19.
¿Por qué es importante el 1,5 °C?
El Acuerdo de París compromete a los países a limitar el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C por encima de los niveles preindustriales, y a limitar el aumento «aún más» a 1,5 °C.
Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de la ONU, la diferencia entre 1,5°C y 2°C es:
- La muerte del 70% o el 99% de los arrecifes de coral.
- El doble de probabilidades de que los insectos, que son polinizadores vitales, pierdan la mitad de su hábitat.
- Veranos sin hielo en el Océano Ártico, una vez por siglo o una vez por década.
- Un metro más de aumento del nivel del mar.
- Seis millones o 16 millones de afectados por la subida del nivel del mar en las zonas costeras a finales del siglo XXI.
La humanidad ha abierto las puertas del infierno pero el futuro no está decidido
El Secretario General declara en la Cumbre sobre la Ambición Climática que la humanidad se encamina hacia un aumento de la temperatura de 2,8ºC, lo que aumenta el peligro y la inestabilidad. Insta a los líderes mundiales a acelerar sus esfuerzos para reducir las emisiones y la transición hace las energías limpias. Llamó a la solidaridad y a la justicia climática.
Durante la apertura de la Cumbre de la Ambición Climática el miércoles 20, el Secretario General hizo un llamamiento urgente a la acción para evitar desastres climáticos en cascada a través de una transición energética justa y equitativa, antes de que sea demasiado tarde.
António Guterres lanzó una dura advertencia sobre las nefastas consecuencias de la inacción.
Con la aceleración de los fenómenos meteorológicos extremos, «la humanidad ha abierto las puertas del infierno«, dijo, describiendo escenas angustiosas de agricultores que ven impotentes cómo las inundaciones arrasan sus cosechas, la aparición de enfermedades virulentas debido al aumento de las temperaturas y el éxodo masivo de personas que huyen de incendios forestales históricos.
Carrera por las soluciones
Advirtió de que la acción por el clima se está viendo «empequeñecida por la magnitud del desafío», ya que la humanidad se encamina hacia un aumento de la temperatura de 2,8ºC, lo que aumenta el peligro y la inestabilidad.
“Pero el futuro no está decidido», añadió, y el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la temperatura lo más cerca posible de 1,5ºC aún es alcanzable.
«Todavía podemos construir un mundo de aire limpio, empleos verdes y energía limpia asequible para todos», afirmó, asegurando que el camino, forjado por luchadores y pioneros, es claro.
Impulsores del cambio
“Los activistas se niegan a ser silenciados, los pueblos indígenas defienden sus tierras de los extremos climáticos y los ejecutivos de las empresas están transformando sus modelos de negocio”, enfatizó Guterres, añadiendo que también hay alcaldes que avanzan hacia un futuro sin emisiones de carbono y gobiernos trabajando para acabar con los combustibles fósiles y proteger a las comunidades vulnerables.
“Pero llevamos décadas de retraso”, sentenció, instando a los líderes mundiales a tomar medidas. A los principales emisores, el titular de la ONU pidió un Pacto de Solidaridad Climática, y pide a los países ricos que apoyen a las economías emergentes para que puedan capear la crisis.
En este sentido, la Agenda de Aceleración de la acción climática pide a los países desarrollados que lleguen a cero emisiones netas lo más cerca posible de 2040, y las economías emergentes lo más cerca posible de 2050, señaló, y que se ponga fin a las subvenciones a los combustibles fósiles, “que según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzaron la increíble cifra de 7 billones de dólares en 2022”.
Cólera creciente
El Secretario General habló de la necesidad de más justicia climática, reconociendo la rabia que sienten muchas de las naciones más pobres del mundo, desproporcionadamente afectadas por una crisis que no han causado.
«Muchas de las naciones más pobres tienen todo el derecho a estar enfadadas», añadió, explicando que la financiación prometida no se ha materializado mientras que los costes de los préstamos siguen por las nubes.
«Todas las partes deben poner en marcha el Fondo de Pérdidas y Daños en la COP28», instó, y recordó que los países desarrollados deben cumplir el compromiso de 100.000 millones de dólares, reponer el Fondo Verde para el Clima y duplicar la financiación para la adaptación.
También es imprescindible crear sistemas de Alerta Temprana para Todos antes de 2027.
Reconstruir la confianza
La Agenda de Aceleración también hace un llamamiento a las empresas e instituciones financieras para que emprendan verdaderas trayectorias netas cero, centrándose en la transparencia y la credibilidad de los planes de reducción de emisiones.
“Vergonzosamente, algunas empresas han intentado incluso bloquear la transición a cero emisiones netas, utilizando su riqueza e influencia para retrasar, distraer y engañar”, afirmó el Secretario General.
Añadió que «todas las empresas que realmente quieran hacer negocios deben crear planes de transición justos que reduzcan las emisiones de forma creíble y ofrezcan justicia climática».
«Podemos y debemos acelerar el ritmo», concluyó, provocando un fuerte aplauso en la sala.
Hacer frente al greenwashing
Tras la intervención del Secretario General, distintos países explicaron de qué forma están trabajando para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y alcanzar las metas relacionadas con la acción por el clima.
La Amazonía, esponja del mundo, se está debilitando
El presidente de Colombia destacó que, a pesar de ser el quinto exportador de carbón del mundo, tienen el imperativo de cambiar a las energías verdes “para proteger la vida” y que, para ello, necesitan financiación.
Señaló que su país posee la selva amazónica, la cual actúa como una esponja, cada vez más débil, que absorbe las emisiones que producen las “chimeneas en Estados Unidos, China, India y Europa”.
Hizo eco de las palabras del Secretario General en relación con las reformas necesarias de la arquitectura financiera mundial, ya que la financiación para hacer frente al cambio climático, no llegará de fondos privados, “que se mueven según la rentabilidad”, si no de los fondos públicos.
Reclamo de los jóvenes
Xiye Bastida, una activista mexicana otomí de 21 años, aseguró en una entrevista con Noticias ONU en vísperas de la Cumbre que “las Naciones Unidas no han funcionado” en la lucha contra el cambio climático.
“Llevamos 28 años reuniéndonos cada año por la COP. Necesitamos a las Naciones Unidas porque no hay ningún otro cuerpo internacional que une a todos los países para hablar del cambio climático, pero se necesita con reglas muy específicas. No influencia corporativa, no influencia de empresas de combustibles fósiles”, dijo Xiyé para quien si los jóvenes no se sientan en la mesa de negociación, no se lograrán acuerdos significativos contra el cambio climático.
Fuente y fotografía: Naciones Unidas.













